CUIDADOS
[ALYA]
La puerta del penthouse se abre con ese sonido suave que, sin darme cuenta, ya asocio con hogar. Levanto la vista desde el sofá, descalza, con una manta ligera cubriéndome las piernas y la televisión encendida sin verdadero sonido, solo imágenes que se mueven mientras mi mente intenta no adelantarse a nada. Zaed entra y lo primero que noto no es su ropa ni el cansancio en sus hombros, sino su expresión. No está tenso, no está enfadado, no está a la defensiva. Está sereno. Decidi