[ZAED]
El taxi nos deja frente a un edificio antiguo en Porta Venezia, elegante en su decadencia, con balcones de hierro forjado y paredes color terracota desgastadas por el tiempo. No es un lugar lujoso. No es un penthouse con vista al mar. Pero es el primer lugar que elegimos juntos.
Alya mira el edificio como si intentara descifrar si este nuevo comienzo será un refugio… o otra batalla.
—Es pequeño —digo mientras cargamos las maletas.
—Pequeño está bien —responde ella con una sonrisa suave—.