[ZAED]
¿Cómo no sentirme un cabrón cuando frente a mí tengo a Isabella, esperando un hijo mío, y al mismo tiempo está Alya, el amor de mi vida, ocupando cada fibra de mi pensamiento? La presión me aplasta, y siento que cualquier movimiento en falso puede destruirlo todo.
La oficina está silenciosa, salvo por el sonido de mis pasos sobre el mármol. Isabella está frente a mí, con esa confianza que siempre la caracterizó, con los brazos cruzados y la sonrisa que me desconcierta. Siento cómo todo a