Capítulo 18. Corazón dividido
Emily
De todas las cosas que esperé que Leonardo hiciera, el que me besara repentinamente no estaba entre ellas.
El roce de sus labios contra los míos me incomoda. Aunque es físicamente placentero, no me despierta ninguna emoción. Ni un escalofrío, ni esa chispa de la que hablan en los libros. Solo vacío.
Y aunque sé que nuestro matrimonio no es más que un acuerdo entre familias, me preocupa que con el tiempo no logre sentir amor hacia él, pues, tontamente sueño con vivir un romance épico, ap