Capítulo 55. En shock
Leonardo
El mundo se me desmorona en segundos cuando veo a Angelo apuntar a mi cabeza. Mi propio hermano, con el arma firme, con la mirada opaca, como si todo lo que alguna vez compartimos se hubiera borrado de golpe.
El aire se me corta; apenas puedo respirar bajo el peso de la traición. Los recuerdos me asaltan sin piedad: las risas de la infancia, las peleas que siempre terminaban en reconciliación, las noches en que juramos cuidarnos mutuamente. Todo se derrumba en un instante, y siento qu