El día de Sandro transcurrió muy diferente al de Ellie, una mañana muy agitada en la oficina y una discusión con su padre al medio día.
Los ánimos de Sandro estaban de punta, y no era para menos, la necedad de su padre por saber si Ellie ya era su mujer no lo dejaba tranquilo.
A lo anterior se le sumaba que las reuniones que había pactado para el día, dos de ellas fueron canceladas de forma imprevista, alterando de cierto modo lo que ya tenía planeado.
Había sido un día bastante estresante, y