Mundo ficciónIniciar sesiónLas luces de la ciudad titilaban a lo lejos mientras Ellie se abrazaba a sí misma en el pasillo de las habitaciones. Lloraba en silencio mientras Sandro permanecía encerrado en la habitación que ocupaba de hacía días.
No fue hasta la madrugada que se obligó a levantarse del piso y marcharse a su habitación. Se tumbó en su cama y marcó un número en su celular. Necesitaba desahogarse con su mejor amiga, Kelly sabría que decir al respecto. Todo había pasado de ser un simple y absurdo ramo de






