Rebeca no tardó en aparecer en el radar de Sandro después de que Ellie salió de su oficina.
Como si lo hubiera olido. Como si llevara años esperando ese momento exacto.
—¿Estás bien? —preguntó con su voz cálida, casi maternal, entrando sin tocar la puerta. Como si tuviera ese derecho.
—No —respondió Sandro, con la mirada fija en su celular. Esperando ese impulso por llamarla.
Quizás ella le había dicho la verdad y el simplemente lo había rechazado por su orgullo y su dolor, aunque est