A la mañana siguiente, Eva despertó en los fuertes brazos de Alejandro, el hombre dormía plenamente a su lado. Ella sintió su toque y sonrió, no podía creer que aquello estuviese pasando, pero esta era la realidad, ella y Alejandro ahora comenzarían una nueva vida juntos, sabía que ambos habían madurado y que ya no eran los mismos de hace años.
Luego de estar despierta por un rato, se giró y vio el rostro de aquel hombre y no podía creer cómo había iniciado todo con este hombre. De no haber sido