Eva se encontraba inmersa entre tanto trabajo, que se le había pasado el tiempo como agua.
- Jefa… Tiene una llamada de su esposo -dijo Marta, su nueva asistente.
- ¿Esposo? -pregunto Eva sorprendida.
Hasta donde Eva sabía, ella era soltera, bueno, divorciada, pero ¿Casada?
- Marta, ¿dijiste bien? -repitió Eva.
- En la línea está un hombre llamado Alejandro y dice que es su esposo. -dijo Marta, apenada.
Eva sonrió de medio lado, tomo la llamada y le hizo señas a Marta para que la dejara sola.
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