Los días pasaron, las semanas pasaron, Eva observaba la interacción de su hijo con Alejandro, esta, cada día se veía más cercana. Melissa no podía creer el cambio tan drástico de su hermano, ella se sentía orgullosa, en poco tiempo se cumpliría un año desde que su padre se había ido y los avances que había tenido Alejandro con su hijo eran impresionantes.
- Me da mucho gusto que hayan podido venir a vernos. -dijo Eva sirviendo un poco de jugo.
- Melissa tiene una gran noticia que darte, bueno, a