Mientras Alejandro lidiaba con lo que representaba ser la cabeza de la familia Mendoza. Eva lidiaba con un Augusto molesto, ya que había escuchado cómo su madre tomó la llamada y no lo fue a despertar para que atendiera la llamada de su padre, por lo que se había ido a la cama molesto y luego de ello, al día siguiente se levantó con un humor que le recordaba a su padre.
- Augusto, ¿Qué sucede? ¿Por qué estás de mal humor hoy? -preguntó Eva, sorprendida ante la actitud de su hijo.
- Mamá… ¿Habl