12. Dolor
Sara Sandoval
Apenas si respiraba mientras sostenía su brazo, sintiendo el calor de su piel traspasar la tela de su camisa. Su aroma me envolvía por completo. Cítricos, maderas finas y algo más... algo que simplemente era él. Su respiración era irregular, y por primera vez desde que lo conocía, Ernesto Duarte parecía completamente humano. Vulnerable. Quebrado.
—Me duele mucho el estómago —repitió con un quejido que lo hizo encorvarse apenas.
—Siéntese, por favor —dije en voz baja, guiándolo sua