7. Había pasado un año desde la última vez que la vio
Santiago Sandoval
Estaba ansioso por regresar a Montenegro. Había pasado más de un año desde aquella vez en la que vi por primera vez esos ojos azules que no he podido olvidar. Pareciera que se hubieran clavado en lo más profundo de mis recuerdos.
Semanas antes, mi padre había comentado durante la cena su intención de que pasáramos al menos un fin de semana en Montenegro. Deseaba visitar las tierras que lo vieron crecer. Noté en su rostro la nostalgia que se reflejaba, y vi en ello mi oportunid