El corazón de Emilia se detuvo por completo.
“Emilia Valençay.”
El aire desapareció lentamente de sus pulmones.
Adrián pareció darse cuenta demasiado tarde de lo que acababa de decir.
Porque la expresión de Emilia cambió inmediatamente.
Confusión.
Miedo.
Y algo mucho más profundo.
Algo que dolía.
—¿Qué… dijiste?
La voz salió apenas como un susurro roto.
El silencio dentro de la sala se volvió absoluto.
Tomás levantó lentamente la mirada.
Gabriel palideció.
Y Adrián entendió enseguida que algo a