Pasados algunos días, Rafaela logró contratar a una niñera para su hija. Por coincidencia o suerte, la niñera que encontró era de nacionalidad brasileña, lo que la dejaba más confiada. Además, su madre estaría allí para ayudarla en los primeros días, antes de regresar a Brasil.
El día de volver al trabajo había llegado y, con él, una gran ansiedad mezclada con la sensación de mariposas revoloteando en el estómago la invadió. Desde la visita de Ethan aquel día en su apartamento, no lo había vuel