Cuando estaban en el avión que los llevaría a la luna de miel, Ethan observaba a su esposa, que dormía. Mientras la admiraba, notaba su rostro calmado y sereno, reflejando un sentimiento tan bueno. Era todo lo que necesitaba.
Era todo lo que había buscado durante largos años.
Aunque el vuelo fuera corto, ya que viajaban a Tulum, en México, se dio cuenta de que Rafaela se había quedado dormida rápidamente. Tal vez estuviera cansada por la fiesta de bodas, o ese sueño se debía al nuevo embarazo.