Cassian se mantenía oculto entre los árboles, tan quieto que nadie habría podido distinguirlo. Su respiración era controlada, profunda, completamente despierto frente a todo lo que veía a su alrededor.
A lo lejos, los pequeños caminaban brincando entre las raíces.
Sus hijos.
Los observaba desde semanas atrás, siempre desde la misma distancia, desde el mismo ángulo donde su presencia no pudiera dañarlos.
Protegiéndolos.
Cuidándolos sin que ellos supieran.
Cada paso de esos cachorros hacía que al