Maverik contuvo el aliento como si le hubieran dado un golpe físico.
—No... —susurró.
—Será mejor que te vayas, Maverik —dijo con voz suave pero definitiva.
—Yo te amo desde siempre Katherine, yo iba a reclamarte después de que lo arreglara todo...
Cassian plantó una bota en su espalda, inmovilizándolo sin aparente esfuerzo. No con violencia desmedida esta vez, solo el peso preciso de un depredador que ya ha ganado.
—No —dijo Cassian con voz plana y fría—. Tú solo querías reclamarla por ego. Po