Maverik se levantó tambaleante para después escupir sangre. Sus ojos brillaban con odio puro pero también con algo más, envidia, celos.
—Tú... —jadeó limpiándose la boca con el dorso de la mano—. Solo eres más fuerte porque me robaron mis poderes hace siglos. ¡Me los quitaron! ¡Y me dejaron como un cascarón y ahora vienes aquí a pavonearte como si fueras un dios!
Cassian soltó una carcajada genuina, oscura y cruel que hizo que varios lobos del Noroeste se tensaran.
Para ese momento la familia