Lía
Esta mañana lo supe apenas desperté, antes de que Kael hablara, antes de que Dalan tocara la puerta, antes de que la marca terminara de arder, sabía que tenía que ver a la bruja.
Busqué a Kael, no se lo pedí de inmediato. No podía.
Él estaba apoyado en la ventana, con los brazos cruzados y la respiración tensa, como si todavía peleara contra algo de la noche anterior. La luz apenas tocaba su perfil, pero él seguía viéndose peligroso.
—Necesito ir al bosque —dije.
No lo pensé, no lo planeé, simplemente salió. Kael se giró tan rápido que creí que iba a gruñir.
—No. —No lo dudó— No después de lo que ocurrió anoche.
—Precisamente por eso —respondí—Necesito hablar con la bruja.
Su mandíbula se tensó, La marca en su antebrazo también.
—¿Para qué?
—La criatura… sabía mi nombre. Sabía mi marca. Y yo… —tragué saliva—yo casi la reconocí.
Kael dio un paso hacia mí.
—Lía, no tienes idea de lo que hay en ese bosque. Yo sí. Y no voy a llevarte a la boca del lobo.
—No es el lobo lo que me está b