La marca despierta.
Lía
No sé qué esperaba encontrar cuando la noche cayó sobre Kaelor, pero no era a Kael apoyado en el marco de mi puerta, con el rostro tenso y la marca brillando débil bajo su piel. Siempre mantenía distancia. Siempre, pero esa noche no lo hizo.
—Voy a quedarme aquí —dijo sin rodeos.
No pregunté por qué. Ya lo sabía.
Dalan había estado conmigo todo el día, demasiado cerca, demasiado atento, y Kael… no lo había soportado.
—Puedes dormir en tu habitación —respondí, cruzando los brazos.
—No voy a