Cuando Emile Frazer abrió los ojos, sentía como si la cabeza le fuera estallar, le daba vueltas vertiginosamente después de haber sido drogada y arrastrada de su casa de manera violenta, como si fuera un saco de patatas. Seguramente le habían golpeado las costillas porque el dolor era intenso.
Eso demostraba lo fuera de control que estaba Armin que nunca se había atrevido a ser cruel con ella.
El mantener los ojos abiertos le causaba mucho dolor, así que tuvo que hacer varios intentos para al