Helena hubo de sentarse mientras se agarraba la cabeza con ambas manos, maldijo por bajo en griego antiguao casi sin darse cuenta de que lo hacía, no quería arriesgar la vida de Abby, había sido una tontería gastar fuerzas en ese empeño tonto de llegar ella sola hasta la casa de Armin.
Debía dar aviso a los lobos antes de que fuera demasiado tarde, sabía que Beaver Lake estaba a punto de descongelarse en esa época del año, y era peligroso, así que más le valía ser rápida.
Vasil notó que Helena