Esa misma noche, Azar tomaba un vuelo hacia Canadá, mientras Vasil parecía un alma en pena caminando de un lado para otro en la sala de juntas de la casa de la manada, atormentándose con los recuerdos y revolviéndose las entrañas con las ansias de venganza.
Por la mañana, Antenor llegó muy temprano al bosque, quería interrogar personalmente a la extraña loba que sus espías habían atrapado. Según el informe, no era cualquier loba, y no parecía ser una solitaria, había gato encerrado en todo eso,