¡La rubia había arreglado la situación en un dos por tres!
— ¡Listo! — Dijo triunfal — Ahora tenemos como justificar el gasto.
Moviendo delante del rostro de la pelirroja una hoja con toda la información.
— ¡Eres terriblemente peligrosa Abby!
— ¡Lo tomaré como un cumplido!
—Menos mal que somos amigas, no quiero ni imaginarme lo que harías si fueras mi enemiga.
— ¡Eso no sería posible cariño, te amo como si fueras mi hermanita, y ahora, deberíamos ir de compras!
— ¡Pero tenemos clase!
—No, el pr