Lena despertó con un leve sobresalto.
La habitación estaba en silencio, lo unico que se escuchaba era el sonido pausado de la respiración de Kerem. El cuarto estaba en penumbra y el aire cargado con el aroma de él, esa mezcla masculina que se había impregnado en cada espacio y, de alguna manera, en su piel. Se movió con cuidado, intentando no despertarlo, pero apenas giró el cuerpo, el dolor sordo entre sus piernas la hizo contener un quejido. Su pecho subió y bajó con lentitud mientras sus ded