Zúrich, Suiza
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Kerem llegó a Suiza en la tarde, el cielo sobre Zúrich estaba teñido de un gris pálido que contrastaba con los últimos rayos anaranjados del sol cayendo detrás de los Alpes. El vuelo desde Londres había sido breve, pero no por eso menos agotador; el cambio de rutina, la distancia de su mansión, el hecho de depender completamente de otros para cada paso en un espacio desconocido lo mantenía en tensión constante. Al aterrizar, percibió el paisaje que pasaba junto al auto con desd