Capítulo 84. El Umbral del Dolor.
**Valentina**
Las puertas del aeropuerto José María Córdova se abrieron con ese susurro metálico que anunciaba más que una llegada. Era un regreso. A mi tierra, a mi gente, a mí misma… o a lo que quedaba de mí después de la tormenta.
Caminé con la maleta en una mano, las gafas oscuras cubriéndome la mirada y el corazón blindado hasta los huesos. Estaba cansada. Harta. Fría por dentro, como si los once mil metros de altura que acababa de cruzar se hubieran quedado pegados a mi piel.
Entonces lo