Epílogo: El Hilo Invisible.
**Iris**
A veces siento que esta historia no empezó cuando nací… sino mucho antes.
Antes de que mis papás se cruzaran en una gala de vestidos negros y discursos vacíos, antes de que fundaran ORIGEN, antes incluso de que decidieran que querían sanar algo en el otro.
Creo que yo nací del deseo.
Del deseo de volver a creer, después del dolor.
Porque mi mamá me lo dijo una vez, en voz baja, un día que se quedó mirando el jardín sin parpadear:
—Estuve a punto de irme. De renunciar a todo. A tu papá.