Mundo de ficçãoIniciar sessãoEl viaje hacia las canteras de Chapadmalal fue un descenso a un silencio diferente. No era la quietud tensa de la desconfianza, ni la cómoda de la intimidad. Era el silencio de los soldados antes de una misión de la que saben que quizás no vuelvan. Cada uno estaba encerrado en su propio mundo, en su propia preparación mental.
Florencio conducía con una precisión helada, sus ojos fijos en el camino de tierra que serpenteaba entre las colinas bajas






