Mundo de ficçãoIniciar sessãoLa mañana siguiente al ritual de la bañera, la cabaña despertó a una nueva realidad. La atmósfera, antes cargada de la tensión del miedo y la sospecha, ahora estaba impregnada de algo diferente, algo más sutil y mucho más peligroso: una calma antinatural.
Mar fue la primera en levantarse. No con la vacilación de una víctima, sino con la serenidad de una sacerdotisa después de una noche de comunión con su






