Mundo de ficçãoIniciar sessãoLa entrada a la cueva principal era una herida negra en la roca, que vomitaba un aire frío y cargado del olor a luisón y a tierra húmeda. La tormenta artificial de Mar rugía afuera, un telón de fondo de furia elemental que enmascaraba el sonido de los pasos de Selene. Se deslizó adentro, una sombra moviéndose contra las sombras, sus dagas de colmillo brillando débilmente con la poca luz que lograba penetrar el diluvio.
El tún






