Mundo ficciónIniciar sesiónEl aullido de Selene no fue un simple sonido. Fue una onda de choque, una declaración de guerra que sacudió los cimientos de la cueva y se derramó por el valle silencioso. Elio, sorprendido por la audacia, por la pura potencia de esa llamada, vaciló por una fracción de segundo. Sus instintos de Alfa reconocieron el desafío, la reclamación de territorio. Y en esa mínima pausa, el mundo exterior respondió.
Desde el risco, a un






