Mundo de ficçãoIniciar sessãoEl aire en la usina se volvió denso, pesado como el mercurio. La confrontación entre los dos Alfas —uno de un imperio de dinero y balas, el otro de un reino de sangre y mitos— creó un campo de fuerza invisible. Los cuatro mercenarios de Rizzo, atrapados en el medio, se movían nerviosamente, sus rifles apuntando primero a Elio, luego a Selene, sin saber cuál de las dos amenazas era la más inmediata, cuál de los dos trofeos era m&aacu







