Mundo ficciónIniciar sesiónLos días que siguieron a la partida de Florencio fueron una lección de silencio y de vacío. La cabaña, que antes había sido un campo de batalla, un nido, un cuartel general, ahora era solo una caja de madera llena de ecos. Selene se movía por ella como un fantasma, el sonido de sus propios pasos sobre la madera una compañía extraña. El olor de Florencio, que antes la había envuelto, comenzaba a desvanecerse, reemplazado por







