Mundo ficciónIniciar sesiónEl silencio que siguió a la orden de Selene fue más denso que cualquier oscuridad. Mar se quedó paralizada, el color drenándose de su rostro, sus ojos fijos en Selene con una expresión de pánico y traición. Su santuario digital, el único lugar donde se sentía poderosa, donde era la cazadora y no la presa, estaba a punto de ser profanado, expuesto ante la mirada fría del hombre que era el objetivo de todo su veneno.
&md






