Mundo de ficçãoIniciar sessãoEl ultimátum de la supuesta Platina había envenenado el aire. La calma precaria que habían construido se hizo añicos, reemplazada por la paranoia y una urgencia febril. Selene observaba a Florencio mientras él se preparaba para la cita, su rostro una máscara de piedra que no lograba ocultar la tormenta en sus ojos.
—Es una trampa, Florencio —repitió ella, por décima vez. Estaba sentada en el borde de la cama, la navaja d






