072. Dos Cuerpos, una Trinchera
La decisión transformó la cabaña. El aire, antes cargado de desconfianza y deseo contenido, se afiló, volviéndose el aire de un nido de francotiradores antes del amanecer. Ya no eran un carcelero y su prisionera. Eran dos comandantes de un ejército de dos, planeando una defensa suicida.
—Bien —dijo Florencio, su voz ahora despojada de toda emoción que no fuera la eficiencia táctica—. Si vamos a convertir este rancho en una fortaleza, necesito saberlo todo. Sus capacidades. Sus debilidades. Olvi