059. El Sonido de tus Celos en mi Madriguera
La verdad, una vez compartida a través de la piel y la memoria de las cicatrices, no los hizo amantes. Los hizo algo mucho más extraño y complejo: confidentes reacios. La atmósfera en la cabaña cambió. La tensión del cazador y la presa se disipó, reemplazada por la de dos veteranos de guerras distintas que, de repente, se encontraban compartiendo la misma trinchera.
Comenzaron a hablar. No de política, no de encuestas, no de estrategias. Hablaban de cosas pequeñas, fragmentos de sus vidas pasad