014. El Rastro Húmedo de la Obsesión
El sol de la mañana se filtraba a través de los pinos en lanzas de luz pálida, pero no lograban disipar la humedad fría que se aferraba al suelo del bosque. Mar caminaba sin sentir el cansancio. La adrenalina de su nueva misión, una mezcla tóxica de miedo, celos y un propósito recién descubierto, la mantenía en movimiento. Las huellas de la camioneta eran una guía clara, un surco de profanación en la tierra virgen que ella seguía con la devoción de un peregrino.
La reliquia de encaje negro en s