Elena observaba la ciudad a través del ventanal de su apartamento, el café humeante entre sus manos y la melodía suave de un piano llenando el aire. Su mente se debatía entre el deseo y la calma, entre el recuerdo de la fiesta y la sensación de libertad que había experimentado. Habían pasado días desde entonces, y aunque su cuerpo aún ardía con la memoria de las caricias y las miradas compartidas, su atención se había centrado en otra pasión, su novela.
Llevaba semanas escribiendo sin parar, ca