El mensaje llegó a media mañana, apenas unos minutos después de que Dorian cerrara la discusión con su secretaria.
"Ven. Esta es mi dirección."
No había explicaciones, ni un “por favor”, ni un “cuando puedas”. Solo la ubicación exacta de un lugar que hasta ese momento él desconocía.
Dorian leyó el mensaje varias veces, el mapa señalaba un edificio en una zona residencial elegante, apartado del bullicio del centro. No se lo pensó demasiado; reorganizó su agenda con dos llamadas rápidas y, una ho