Valeria regresó a la mansión Vieri, pero esta vez, el ambiente era diferente. Ya no iba encadenada por el miedo o el chantaje; regresaba como la prometida oficial y socia de Demian, bajo la protección de Elena Vieri y con un contrato de igualdad. Sara y Claudia la abrazaron en la puerta del refugio antes de partir, y Dante asintió con un respeto genuino.
En el viaje de regreso no fue tenso gie más bien tranquilo algo que con Demian es algo imposible, Demian mantuvo su toque posesivo en su mano,