CAPÍTULO 80: LA RED
Eden
El amanecer llega con una resaca emocional de proporciones bíblicas. No hay disculpas ni explicaciones, solo miradas que cortan más que cualquier cuchillo y silencios que gritan.
Dmitry tiene el labio partido y Nikolai lleva un hematoma en la mandíbula y la arrogancia un poco más desordenada de lo habitual, pero ninguno dice nada; por supuesto que no. Son hombres mafiosos, no adolescentes hormonales en terapia de grupo. Lo que pasó anoche fue… brutal. Y claro, nadie va