CAPÍTULO 74: AUSENCIA
Dmitry
Los hombres de la Bratva se mueven como sombras entre los cuerpos inertes, limpiando los rastros del asalto. No hablan, no preguntan, solo obedecen. Así somos criados, así sobrevivimos.
Mi padre está en su despacho, el mismo en el que me enseñó a cargar un arma antes de saber leer. Sus ojos están clavados en el cristal del whisky que gira en su mano, pero sé que no está viendo la bebida. Está viendo su imperio tambalearse. Vulneraron a la mansión Volkov y no hay may