CAPÍTULO 57: LA TREGUA FORZADA
Eden
Las cosas ya eran lo bastante extrañas sin que el Pecador se apareciera en mi trabajo como si lo hubieran contratado para promocionar corbatas de diseñador en un evento corporativo. Estoy en plena revisión de código, con los auriculares puestos y el café a medio acabar cuando Zafira me da un codazo que casi me tira de la silla.
—Dime que eso no es un político ruso de ensueño entrando a nuestra oficina —dice, mirándolo como si acabara de salir de una portada d