—¡Ay! —gimió Anna, haciendo que Liam se apartara de inmediato de sus labios.
—¿Qué pasa? —preguntó él al verla llevarse una mano al vientre.
—Me vino… —respondió Anna en voz baja, con la vergüenza evidente en su tono.
Liam le dio un leve golpecito en la frente sin dudarlo.
—¿Estás con el período y aun así bebiste alcohol? —la reprendió, haciendo que Anna se encogiera aún más.
Sin esperar respuesta, la tomó en brazos y la recostó con cuidado sobre la cama.
—¿Has comido? —preguntó.
Anna negó con