Todos dirigieron la mirada hacia Anna, con silenciosas preguntas flotando en sus ojos. Ella miró a Matilda, su expresión dejando claro que tampoco tenía idea de lo que estaba ocurriendo. Matilda respondió únicamente con una leve sonrisa serena, como si no hubiera nada de qué preocuparse.
—Ya que estamos todos aquí, ¿por qué no pasamos al comedor? —dijo con calma, claramente intentando desviar la atención.
Nadie mencionó el vestido de Anna de forma directa, pero las miradas de Agnes y Natalie de