Alanna, viendo la escena con indiferencia, volvió a tomar su asiento mientras Allison intentaba salir del salón apresuradamente. La mirada de los presentes seguía fija en ella, algunos con la boca entreabierta, otros riendo disimuladamente, pero todos notaban el inconfundible malestar de la joven. Nadie podía ignorarlo. Allison, al darse cuenta de la magnitud de su fracaso, intentó moverse con rapidez hacia la salida, pero la situación empeoraba a cada paso.
El estómago de Allison seguía dolien